COMO SER MADRE (DE 4) Y NO MORIR EN EL INTENTO: 5 TRUCOS DE CRIANZA

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Cuando tienes 4 hijos, la gente se sorprende. El comentario más habitual es “¿cómo lo haces? Si yo con uno/dos siento que no doy abasto…” y yo siempre suelo responder que no hay trucos, que hay días buenos y días malos y que paciencia…

Pues bien, le he estado dando muchas vueltas para poder identificar las claves de MI crianza, mis trucos.

Mucho de lo que os voy a proponer hoy tiene que ver con desacelerar, simplificar y conectar pero es que sinceramente, ¿quien no siente que la vorágine del día a día le engulle? Puede que nos estemos complicando las cosas/crianza ¿Te lo has planteado?

Para mi, la clave en la educación de mis hijos es la relación que tengo con ellos. ¿Sabéis las famosas clases de respiraciones profundas a las que asistimos durante la preparación al parto? Pues bien, desde mi punto de vista son importantes, importantísimas, pero no tanto para el parto como para los años venideros 😉

Prácticamente todas las mujeres (y hombres) no adentramos en el mundo de la maternidad (y paternidad) con las expectativas muy altas: queremos lo mejor para nuestros hijos. Y hasta aquí bien, el problema es que nuestras expectativas van a menudo mucho más allá. Pensamos que los bebés deben dormir x horas o que los niños deben comportarse de tal o cual forma y, luego, nuestra realidad no se corresponde con lo que habíamos imaginado. Nuestros hijos no se comportan “como toca”.

Lo primero es pensar en lo que queremos lograr (para con ellos) y luego decidir cual es el mejor camino a recorrer. Es curioso porque en líneas generales, todas tenemos claro lo que queremos para nuestros hijos a largo plazo: queremos que sean felices, independientes, trabajadores, empáticos, responsables y un sinfín de adjetivos… Pero luego hay multitud de crianzas diferentes, de hecho, tantas como familias… y a diario nos encontramos con situaciones que no entran en nuestros planes o que no sabemos cómo resolver. Pues bien, hoy voy a daros algunos trucos para que estas situaciones reduzcan en número. Desde mi punto de vista, el éxito de la crianza no depende de aplicar tal o cual técnica sino de lograr construir una buena relación con nuestros hijos.

El orden de los factores no altera el producto. He numerado los trucos pero para mi, no hay un más importante que otro. El 1 es igual de relevante que el 5 y en realidad todos están interconectados.

  1. Favorecer la autonomía: ambientes preparados
  2. Presencia con intención
  3. El ritmo: rutinas vs rituales
  4. Ejemplo: seamos los adultos en los que queremos que nuestros hijos se conviertan
  5. Simplificar: menos es más. Objetos físicos, sobreestimulación, palabras

Favorecer la autonomía: ambientes preparados

Hay niños que con 3 años pueden comer solos sin problema alguno y son capaces incluso de usar un pequeño cuchillo. Hay otros que no son capaces, pero no porque no estén capacitados, sino porque no han tenido la oportunidad de intentarlo y practicarlo.

Fomentar la autonomía de nuestros hijos no sólo permite que se “cuiden solos” (algo muy práctico cuando tienes 4 y te coge un resfriado que no te deja mover de la cama 😉 ). Que nuestros hijos sean autónomos demuestra que tienen suficiente confianza en sí mismos como para hacer determinadas actividades ellos solos. Es un reflejo de buena autoestima y también es una muestra de confianza por nuestra parte, que  les permitimos intentarlo y tomar decisiones. Fomentar la autonomía no es sólo dejar hacer, es potenciar la toma de decisiones, la evaluación de las diferentes opciones, la resolución de problemas…

A los niños les encanta aprender. Durante sus primeros años de vida son como esponjas que absorben todo lo que tienen alrededor y, si les dejamos, les encanta intentar hacer las cosas por ellos mismos. Es más, lo hacen todo con ahínco y si lo tienen que repetir mil veces, lo repiten. Son perseverantes y curiosos. No lo desaprovechemos, no obstaculicemos su desarrollo.

Para permitir que nuestros hijos puedan probar y experimentar sin riesgos, el ambiente preparado es fundamental. No estoy hablando de reproducir los ambientes de un colegio en casa, me refiero algo más básico. Para que nuestros hijos puedan aprender a vestirse solos, necesitan poder acceder a su ropa. Para aprender a cepillarse los dientes, necesitan poder llegar al lavabo y poder abrir el grifo de agua…

Todo el mundo tiene claro que cuando los bebés empiezan a gatear, toca proteger enchufes y subir los objetos delicados al menos a metro de altura (si queremos conservarlos) pero a menudo la cosa cambia cuando empiezan a crecer. Y no porque les queramos menos (el amor de madre/padre siempre crece y crece) sino porque no tenemos claro en qué centrar nuestros esfuerzos como padres y tenemos PRISA. Podríamos dejar que se ataran los zapatos solos pero probablemente necesitarían 5 minutos largos y estamos ya llegando tarde…

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Para que nuestros hijos aprendan deben poder practicar: vestirse, peinarse y asearse, cocinar, limpiar… Ellos quieren intentarlo y cada actividad es una gran oportunidad para el aprendizaje pero requiere de tiempo. Cocinar mano a mano con tu hijo te tomará el doble de tiempo. Dejar que se sirva solo un vaso de leche implicará algún que otro desastre al principio (leche derramada) pero estos “errores” no son más que el motor del aprendizaje: si la leche se derrama, lo limpiamos con la bayeta. Es importante adoptar una actitud positiva frente a los “errores”, entendiendo que nuestros hijos están aprendiendo, están trabajando duro para dominar nuevas técnicas, no lo hacen por fastidiarnos. Si ante un accidente nos centramos en buscarle una solución en lugar de recriminar el error, lograremos que nuestros hijos no tengan miedo de probar y seguir intentando ¿queremos que sean reslilentes, verdad?.

Lo que tenemos que tener presente es que necesitaremos de más tiempo, pero os dejo aquí algunas ideas para organizarnos mejor:

  • Si tienes una cita importante a una hora determinada, reserva el doble de tiempo del que crees que necesitas para prepararte. Así podrás hacer frente a los “imprevistos” familiares sin agobiarte sobremanera
  • Cuando quedéis con familiares/amigos… si es posible, quedad a una hora aproximada: nos vemos en el parque hacia las 6 o 6 y media
  • A lo largo del día, olvídate de los horarios que te habías marcado, se flexible. Si durante la vuelta del cole a casa tu hijo quiere andar por la acera evitando pisar las líneas de las baldosas, en lugar de pensar que llegaréis tarde a casa y no tendréis tiempo de hacer deberes, baños… Únete a él o déjale disfrutar este momento. Probablemente lleguéis a casa con mejores ánimos y la tarde discurra con los horarios que te habías marcado. El buen humor ayuda a que todo fluya
  • Se realista, con tus necesidades y las de tus hijos. No hagas planes que sabes que van a ser un problema

 

Fomentar la autonomía de nuestros hijos requiere, como hemos visto, de paciencia y tiempo. Por otro lado, requiere hacer apaños en casa para permitir que nuestros hijos puedan experimentar sin necesidad de estar a cada momento con un “no” o un “vigila”. Es decir, tener un ambiente adaptado o acondicionado.

Creo que todos estamos de acuerdo en que el juego es la mejor herramienta de aprendizaje. El juego al aire libre, el juego desestructurado… son conceptos de los que se empieza a hablar bastante pero a veces por el camino nos olvidamos de otra gran herramienta: la imitación. Nuestros hijos quieren imitar todo lo que nos ven hacer, desde cocinar o plegar la ropa a trabajar frente al ordenador o reparar la bicicleta. Pues bien, la finalidad del ambiente preparado es que puedan realizar todas estas actividades de forma cómoda y segura. Se trata de adaptar la casa y dejarles el tiempo necesario para que puedan realizar la actividad. Y si, puede que esto implique levantarse media hora antes por la mañana para que el pequeño se pueda vestir solo y desayunar solo pero debemos pensar más allá del objetivo a corto plazo (llegar a tiempo al colegio) y pensar en que de esta forma estamos más cerca de nuestro objetivo a largo plazo: niños felices, equilibrados, independientes, perseverantes…

Repasad estancia por estancia y aseguraros de que vuestros hijos pueden moverse y usarla con comodidad. Evitar los espacios repletos de objetos. Tratad de que sean espacios simples, no sobrecargados, dónde los niños puedan acceder fácilmente a todo lo que necesitan, desde su ropa a sus juguetes.

Analizo aquí abajo las estancias “olvidadas”, aquellas que por no ser las destinadas a los niños a menudo están poco adaptadas pero pueden representar una gran oportunidad para el aprendizaje.

EL BAÑO:

  • El niño debe poder llegar al retrete, al lavabo y a los grifos de agua. Podéis usar alzadores y escalones para facilitarles el acceso. También para entrar y salir de la bañera
  • Como los espejos suelen estar muy altos, podemos colgarles uno a su altura. Así podrán usarlos para peinarse, lavarse los dientes…
  • Necesitan jabón, peine, cepillo, pasta de dientes (adecuada a su edad), toalla… a su alcance
  • No tengamos miedo de añadir “extras”. Mis hijos tienen un cepillo para limpiarse las uñas colgado al lado de la toalla y lo usan con gusto

 

LA COCINA:

Durante la primera infancia, la cocina bien podría considerarse la escuela del hogar. Cocinar con tus hijos tiene un montón de beneficios más allá de compartir tiempo con ellos: practican motricidad fina, coordinación, matemáticas, ciencia, trabajo en equipo, lectura sin olvidar algo crucial: las normas de seguridad.

  • Usa taburetes o bancos para que los peques puedan llegar a las zonas de trabajo, al fregadero y a la nevera
    Reserva los muebles de la parte baja para el menaje y utensilios que los niños vayan a usar tanto para cocinar como para poner la mesa
  • Nosotros tenemos también una sección de la parte baja de la nevera y uno de los muebles de la cocina donde los niños tienen alimentos que pueden comer sin ayuda
  • En casa hay siempre un frutero lleno para que puedan picar entre horas
  • La cocina es el lugar perfecto para cocer buenas relaciones con tus hijos pero no olvides nunca las normas de seguridad pues en la cocina hay utensilios que pinchan, cortan y queman. Si tu hijo no está receptivo, mejor dejar la cocina para otro momento.

Además, si no disponéis de un espacio exterior, la cocina es un buen lugar para tener un pequeño huerto de plantas aromáticas y así poder acercar la naturaleza en casa, cuidar de las plantas y usarlas cuando se prepara comida.

 

EL RECIBIDOR O ENTRADA:

Organizar bien la entrada nos permitirá reducir el tiempo que necesitamos para salir de casa. Creedme que puede significar un cambio grande.

  • Colgadores a la altura de vuestros hijos para que puedan colgar sus chaquetas
  • Zapateros dónde guardar los zapatos
  • Una zona dónde sentarse para ponerse los zapatos. Si tenéis espacio para una banqueta, genial. Si no, no hay problema, simplemente indícale a tu hijo cuál es el mejor rincón para que pueda sentarse sin ser atropellado
  • Si normalmente lleváis mochilas, buscad un lugar para guardarlas al llegar a casa
  • Si, como nosotros, los que lleváis son montones de gorros, bufandas y guantes, buscadles un lugar también. No hace falta que sea muy sofisticado, sirve un cesto grande en un rincón

Otro punto importante es organizar la ropa de vuestros hijos para que puedan acceder a ella. Nosotros optamos por cómodas con cajones cuando son más pequeños. Si os parece, os prepararé una entrada de nuestra casa “adaptada” (si no esta acabará siendo más larga que un día sin pan) pero de mientras, os recomiendo los cursos Montessorizate! y si no podéis invertir dinero en un curso, no hay problema porque tenéis también el curso Montessorizate! gratuito de Introducción a la Pedagogía Montessori.

Presencia con intención

Todos sabemos los niveles de estrés que niños y adultos arrastramos. Las listas de tareas pendientes que en lugar de menguar, se alargan a diario. Las obligaciones y las responsabilidades a menudo no nos dejan ni respirar pero tenemos que aprender a hacer una pausa. Por nuestro bien y por el de nuestros hijos. Nuestros hijos necesitan adultos conscientes o conectados (hablando en términos Montessorianos).

Nuestros hijos necesitan saber y sentir que les queremos de forma incondicional. No basta con que les queramos, ellos tienen que sentirlo así también. No es suficiente con decirlo, nuestros actos son más fuertes que nuestras palabras.

Con los años, me he dado cuenta de que la frase “ves despacio que tengo prisa” aplica en cuanto a niños se refiere. El día que tienes una cita importante, todo parece ir mal: uno de los niños no quiere vestirse ni a la de mil, otro se ha empeñado en salir en bicicleta cuando tu necesitas que suban al coche, el otro… En fin, un desastre. Y es que con tanta cita, te has olvidado de las necesidades de tu hijos y has pensado únicamente en las tuyas (necesito que se vistan rápido, desayunen y se metan en el coche en menos de una hora, ¿tampoco es tan difícil, no?). Pues bien, siento deciros que toca satisfacer primero sus necesidades.

Esto no quiere decir que ellos siempre vayan primero, que yo esté siempre en último lugar, ni mucho menos. Sólo que satisfacer de forma regular las necesidades de nuestros hijos hará que crezcan sabiendo que pueden contar con nosotros, que nos importan, que les queremos… y en poco tiempo pasarán de la época de apego extremo a la época del apego autónomo, cuando serán capaces de entender si una mañana les decimos que hoy YO necesito que te vistas rápido y te metas en el coche. Hasta que este momento llegue, hace falta pensar siempre primero en las necesidades de nuestros hijos en un momento determinado. Estas podrían resumirse en: comer, dormir, amar (ser amado), jugar y aire libre.

Las necesidades básicas tipo comer, cambiar pañales y dormir las tenemos muy claras. Las necesidades emocionales no tanto… pero son tan o más importantes. Nuestros hijos deben sentirse queridos y para ello es necesario prestarles atención. Y no estoy hablando de mirar cómo dibujan y soltar un “muy bien” mientras piensas en el email que tienen que responder con urgencia, estoy hablando de prestar atención PLENA. No hace falta siempre, nadie puede prestar el 100% de su atención a su hijo el 100% de su tiempo, pero si que hace falta hacerlo de forma regular. Podemos ver estos momentos de atención plena como una inversión de futuro, cuanto más tiempo les dediquemos a nuestros hijos de pequeños, menos requerirán de mayores. Me gusta mucho una frase de Joan Girona, que no sólo es un gran maestro, también fue MI primer maestro hombre en el colegio (y me acompañó después en el instituto). Pues bien, en su libro ““Vaig començar a anar a escola als sis anys. Memòries d’un mestre”  nos dice que el tiempo que dedicamos a nuestros hijos en su primera infancia es una forma de inversión de futuro, una actuación preventiva en pro de la salud física, mental y emocional de todos y todas.

PEQUEÑA NOTA: Con todo esto, no olvidéis tampoco la necesidad de cuidar del cuidador. Para poder cuidar de nuestros hijos, debemos cuidar de nosotras mismas. Si nuestras necesidades básicas no se ven cubiertas no podremos satisfacer las de nuestros hijos de ningún modo.

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Algo que he observado y que espero que os sea útil para decidir “el mejor momento” para prestar atención plena es que, hablando en rasgos muy generales, los niños presentan dos estados: activo y de introspección. Los momentos activos son aquellos en que el niño juega, se mueve… Son periodos de expansión en que el niño se relaciona abiertamente con el mundo que lo rodea. Estos momentos, se conocen en pedagogía Waldorf como momentos de expiración (cuando expulsamos el aire de nuestro cuerpo). Por el contrario, los momentos de introspección, o “inspiración” (de inhalar aire), son esos momentos en que nuestro hijo está concentrado en sí mismo, haciendo una actividad como dibujar, pintar u otras que implican poco o cero movimiento y una “gran” dosis de concentración.

Es en estos periodos de “calma”, que generalmente son más cortos cuanto más pequeño es el niño, en que trato de acercarme a mis hijos. Sin que lo pidan. Simplemente me acerco y presto atención, si la necesitan, siempre hacen algún tipo de señal (me enseñan algo, me explican…). Si me ignoran (o directamente me echan) me voy.

Siento que estos actos de acercamiento “gratuito”, sin que me lo pidan, van llenando y satisfaciendo sus necesidades emocionales y afectivas y, al sentirse satisfechos, poco a poco se van abriendo también a pensar en las necesidades de los demás.

El ritmo: rutinas vs rituales

Lo dije hace meses cuando os hablé del primer ritual que instauramos en casa pero vuelvo a repetirlo. Las rutinas se me dan especialmente mal. Mis días (y mi vida) podría definirse de cualquier modo menos rutinaria. Pero es que ya de por sí, ¿a quien le gusta la palabra? ¿No os hace pensar en repetición, en aburrimiento? A mi si… Y por eso me fuí al diccionario de la Real Academia y me encontré esto:

rutina

1. f. Costumbre o hábito adquirido de hacer las cosas por mera práctica y de manera más o menos automática.

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Que me lleva al quid de la cuestión: hacer las cosas de forma automática.

Estoy de acuerdo en que tener cierto grado de estructura y predecibilidad puede aportarnos paz a mayores y a pequeños. Saber qué nos espera en el futuro próximo nos permite afrontarlo de forma más relajada y centrarnos en vivir en el presente. Además, es cierto que las rutinas pueden facilitar en gran medida la organización familiar y ayudar a hacer las tareas más pesadas de forma más fácil PERO discrepo en la parte de la automatización y por eso en casa hace meses que nos estamos moviendo hacia los rituales.

¿La diferencia entre rituales y rutinas? La intención o presencia. La actitud. Si en lugar de movernos durante el día con la lista de deberes (tengo que hacer tal y cual y después lo de más allá…) nos movemos sintiendo gratitud, podemos cambiar los “tengo que” por “quiero”. Podemos incluso disfrutar de lavar los platos y no hablo solo de ponerse los cascos para escuchar música y lavar mientras se canta a grito pelado (que también es un ritual del que disfruto) sino que en los momentos difíciles, nos podemos recordar por qué estamos lavando los platos: para tener platos limpios para cenar, para que mis hijos puedan disfrutar de la cena, porque les quiero. Únicamente con esta cascada de pensamientos podemos mejorar nuestro estado de ánimo significativamente.

Pero ahora vayamos a la crianza. Si podemos cambiar esos actos automáticos por momentos compartidos, nuestros hijos se sentirán aún más queridos y saberse queridos hará que tengamos una mejor relación (y mejorará su autoestima). Además, establecer nuevos rituales puede ayudarnos a manejar esas situaciones que de otra forma pueden resultar tediosas. En casa por ejemplo, la transición de la cena a la cama (hora de los libros/cuentos) nos cuesta bastante. Estamos todos cansados. Cambiar la rutina del pijama + lavar dientes + pipís por un ritual nos ha ayudado mucho. ¿Y cómo lo hacemos? Pues hacemos lo mismo, hacemos pijama + dientes + pipís pero, o bien mi compañero o bien yo, les acompañamos durante el proceso, con buen humor. Aprovechamos para conectar y compartir con ellos, lo que hablábamos en el punto anterior sobre prestar atención y estar presentes.

¿Otros rituales? Como he explicado, nosotros empezamos por encender una vela cuando nos sentábamos todos a cenar. Un gesto sencillo que de verdad puede generar todo un cambio. Ahora la encendemos cada vez que nos sentamos juntos en la mesa, ya sea para comer o para jugar a un juego de mesa o para “trabajar” (a veces mis hijos dicen que trabajan cuando preparan textos, escriben libros…). También usamos desde hace años una canción para recoger los juguetes. La aprendí de mi hermana y con el tiempo me he dado cuenta de que si me pongo a cantarla con alegría mientras empiezo a recoger, los niños me siguen con gusto. Nunca me lo había planteado como un ritual pero al escribir este texto me he dado cuenta de que sí, lo es, porque lo importante no es la canción que canto sino mi actitud. ¿Más ejemplos? Los viernes, regamos las plantas y lo usamos como un pequeño homenaje a la vida (para que nuestras plantas sigan creciendo felices) y una celebración de que llega el fin de semana y papá podrá compartir un par de días con nosotros.

La verdad es que la acción en sí no es lo más importante, lo importante es la actitud, así que os recomiendo que tratéis de identificar cuáles son los momentos o las transiciones que os cuestan más y tratéis de convertirlas en un pequeño ritual. No queráis empezar mil cambios a la vez, más vale ir despacio. Ahora probáis una cosa durante unos días y evaluáis si funciona para vosotros o no. No tengáis miedo de equivocaros, si no se intenta no se descubre lo que sí funciona. Cuando el cambio os salga ya espontáneo, cuando ya nadie se pregunte por qué encendemos una vela, cuando nos salga de dentro, podemos intentar hacer otro cambio más. Despacito, sin prisas, se trata de ir construyendo nuestros rituales. Os dejo también esta entrada de Andrea Amoretti que puede ayudaros a crear nuevos rituales.

Decir que no tienen por qué repetirse a diario. Podemos tener rituales también para las situaciones especiales: para los cumples, para cuando el peque está malito, para cuando papá/mamá se ha ido de viaje… Para lo que encaje con vuestra vida.

Ejemplo: seamos los adultos en los que queremos que nuestros hijos se conviertan

Este punto está tan claro y es tan complicado a la vez… ¿Cómo voy a pedirles a mis hijos que sean respetuosos, empáticos, perseverantes… si yo no lo soy? Porqué “haz lo que digo pero no lo que hago” NO funciona. Nuestras acciones pesan mucho más que nuestras palabras. Nuestra mejor forma de transmitir valores es usarlos, practicarlos nosotros mismos.

Así es como la crianza de nuestros hijos se convierte en un camino de crecimiento personal. Quiero ser mi mejor yo para poder dar lo mejor a mis hijos. Pero cuidado, no caigamos en la trampa de atormentarnos si un dia “fallamos”. Todos podemos pegar un grito alguna vez. Yo la primera. Hay días que estoy cansada, al límite, ha sucedido algo que me tiene inquieta, nerviosa o triste… Y al final exploto. Con mis hijos. Y les pego un grito. Pero tengo dos opciones: atormentarme pensando lo mala madre que soy, el mal ejemplo que doy… O hablar con ellos, pedir perdón y explicar cómo me siento.

No estoy hablando de contarles todos nuestros problemas, nuestros hijos no son nuestros psicoanalistas… Pero sí explicarles en un grado que ellos puedan entender (en función de su edad y su madurez) qué es lo que te ha llevado a actuar así. Saber que yo también me siento triste a veces, o cansada, o enfadada o incluso rabiosa, es una forma más de validar sus propias emociones. A mamá también le pasa a veces… Pediremos disculpas y, para la próxima, antes de abrir la boca trataremos de mirar primero con perspectiva. Darnos cuenta si nos estamos equivocando de nuevo, si vamos a arrepentirnos luego de lo que hemos dicho u hecho, si realmente estamos actuando como nos gustaría que actuaran nuestros hijos: con respeto.

Simplificar: menos es más. Objetos físicos, sobreestimulación, palabras

Ya se que suena mucho a topicazo pero en crianza (y en la vida) a menudo menos es más. La gran mayoría vivimos en relativa abundancia, con muchas cosas (objetos materiales) pero muy poco tiempo. Este contexto de “mucho” y “rápido” hace que nuestros hijos no puedan profundizar en la forma que exploran el mundo.

Reducir o simplificar se trata no sólo deshacerse de objetos (transformando nuestro entorno físico), sino de crear espacio en tu vida para centrarte en aquello que de verdad te importa. Además, hacer “limpieza” transforma también nuestra estado emocional.

Me gustaría centrarme en 3 aspectos que me han ayudado en la crianza:

  • Reducir el número de objetos (concretamente juguetes) que poseemos
  • Reducir los niveles de (sobre)estimulación
  • Reducir las palabras. Escuchar más y hablar menos

Es increíble como simplificando, llegamos a tener una mayor conexión con nuestros hijos.

Empiezo con lo fácil, los juguetes. Reducir el número de juguetes tiene un efecto muy fácilmente observable, nuestros hijos empezarán a jugar con todos sus sentidos agudizados. Con mayor atención y concentración. No se perderán en la gran marea de posibilidades ni irán saltando de un juguete a otro hasta probarlos todos.

Cómo es más fácil decidir qué no queremos, empiezo con una lista de aquellos juguetes que se pueden desechar sin contemplaciones:

  • Juguetes rotos o con piezas perdidas
  • Juguetes que no se corresponden con el nivel de desarrollo de tu hijo (si van a ir bien en un futuro próximo, puedes guardarlos pero fuera del alcance del niño)
  • Juguetes con usos muy limitados. Vamos a priorizar aquellos juguetes con finalidad abierta, es decir, que puedan usarse de muchas formas (¡a excepción de los juegos de mesa!)
  • Juguetes que se rompen fácilmente
  • Juguetes repetidos

No hace falta que tiréis a la basura aquello que no queréis. Dejando aparte los juguetes rotos, el resto pueden darse a una ONG u hospital, venderse de segunda mano, reciclarse o llevarse a un banco de intercambio (hablaré más abajo de ello).

Escoger los que sí queremos mantener puede ser algo más complicado. Os animo a que os hagáis preguntas cómo:

¿estimula la creatividad y/o el aprendizaje?

¿estimula el juego con otros niños/adultos?

¿estimula al niño a hacer/pensar/sentir?

¿puede usarse de varias formas?

¿es atractivo?

¿es duradero?

¿es seguro?

¿va a resultar interesante pasados los dos primeros días?

Y para que os sea aún más fácil escoger, os hago también una lista de NUESTROS básicos. Remarco lo de nuestros porqué no todos los niños tienen los mismos intereses y puede que nuestros básicos reflejen los intereses y necesidades de nuestra familia.

  • Juego simbólico (imitar roles)
  • Construcciones y otros materiales desestructurados
  • Materiales artísticos
  • Libros
  • Juguetes que favorezcan el movimiento / juguetes de exterior
  • Disfraces
  • Exploración / investigación / ciencia
  • Instrumentos
  • Puzles
  • Juegos de lógica
  • Juegos de mesa

Al final de la selección, seguiremos teniendo muchos juguetes y poco espacio para organizarlos de forma sencilla, sin acabar con estanterías llenas a rebosar. Hemos visto en el truco número uno la importancia del ambiente preparado y uno de sus requisitos es que sea simple, que permita un acceso fácil a los juguetes y materiales. Pues bien, hay varios sistemas que podemos utilizar para tener acceso a un mayor número de juguetes sin comprometer el espacio:

  • Sistema de rotación o banco de juguetes dentro de casa. Se trata de tener una caja grande, un baúl o una estantería en el trastero (lo que encaje con vuestra situación/casa) y guardéis todos los juguetes que queréis conservar pero no os caben. El funcionamiento es simple, para coger un juguete de la caja, hace falta dejar uno también. Así el número de juguetes dentro/juguetes fuera se mantiene.
  • Banco de juguetes en el colegio, la ludoteca… En Escocia son muy típicos. Hay grupos de crianza en todos los barrios y muchos de ellos tienen un banco de juguetes que funciona como una biblioteca. Tomas el juguete en préstamo y lo devuelves al cabo de un tiempo determinado. En Lleida, nuestra última ciudad cuando vivíamos en Catalunya, puedes encontrar ludotecas como la ludoteca municipal del Parc de Gardeny o jugueterías como el Niu de Jocs, que ofrecen servico de préstamos de juegos, sobretodo de juegos de mesa. Es una idea muy bonita y práctica y si no tenéis acceso a ninguno, os animo a que creéis vuestro banco de juguetes en el colegio o en el lugar dónde os encontréis con otras familias.

Sigo con un tema que genera siempre controversia, la (sobre)estimulación. Encontrar el equilibrio entre estimulación y sobreestimulación puede resultar complicado pero la segunda, puede ser igual que perjudicial que la falta de estimulación.

Hoy en día nuestros hijos reciben estímulos constantemente y se mueven de actividad estructurada a otra. ¿A qué me refiero con actividad estructurada o desestructurada?

Actividad estructurada:
  • Actividades donde hay unas normas que seguir
  • Actividades en que tenemos unos objetivos que cumplir
  • Actividades dirigidas

Ejemplos: classes de cualquier tipo, practicar un deporte, jugar a juegos de mesa, puzzles, jugar con apps, videojuegos…

Actividad desestructurada:
  • Actividades en que el niño establece sus propios objetivos

Ejemplos: construcciones, juego simbólico, juego libre, arte y manualidades no dirigidas

Y con esto no estoy diciendo que las actividades estructuradas sean malas, al contrario, ¡son necesarias! El problema es que a veces nos parece que éstas “enseñan más” y nuestros hijos acaban sin actividades desestructuradas pues las “dirigidas” ocupan todo el tiempo disponible. En nuestras ansias de darles lo mejor, no les dejamos tiempo para realizar actividades que les salgan de dentro, donde ellos deciden, crean e inventan. A veces parece que pongamos el foco en hacer (más y más) y nos olvidemos de ser. Las actividades desestructuradas permiten que nuestros hijos sean.

A menudo nos da miedo que nuestros hijos se aburran y les ofrecemos actividad tras actividad pero el aburrimiento es también positivo pues da paso a que sean nuestros propios hijos los que usen su imaginación y creatividad para desarrollar un nuevo juego. Hacer espacio en sus agendas para que puedan disfrutar de tiempo desestructurado me parece crucial, aunque implique “renunciar” a alguna extraescolar.

Y acabo ya, con simplificar palabras. Este es un ejercicio que personalmente no me ha resultado fácil. Se trata de escuchar más y hablar menos. A veces, con las prisas, tengo tendencia a acabar las frases de mis hijos o a darles información sin que lo pidan. Pues bien, hace tiempo que trato de escucharles sin hablar. Es una forma más de prestarles mi atención y siento que es muy fructífera. Escuchar sin prisas.

Simplificar las palabras implica también tener más cuidado con las conversaciones que pueda tener frente a mis hijos y evitar sobretodo los mensajes negativos cuando son muy pequeños. No me refiero a “negarles la realidad” y pintarles el mundo como un lugar perfecto sino a tener presente que los niños se montan sus propias historias a partir de lo que escuchan y estas pueden no tener nada que ver con la realidad.

Por poner un ejemplo, hace unos meses nuestra cuarta hija se cayó de una silla y perdió el conocimiento. Yo le grité a mi mayor que llamara a papá, que le dijera que nos íbamos al hospital porque la pequeña había perdido el conocimiento. Pues bien, el tercero (5 años) se pasó horas muy extraño, no era el mismo y yo no sabía qué le pasaba hasta que hablando, descubrimos que, cuando dije que su hermana había perdido el conocimiento, se pensó que ya nunca más nos iba a conocer-reconocer.

Con esto no quiero decir que hubiera sido mejor evitarle el episodio del accidente a mi hijo, los accidentes forman parte de la vida y superarlos nos ayuda a crecer en muchos sentidos. Con esta historia lo que quiero ilustrar es que los niños pequeños absorben ideas, pescan palabras, y con ellas montan “películas”. Por ello, cuando tengo el día gruñón y necesito desahogarme y hablar de lo mal que está el mundo, etc… trato de hacerlo cuando los más pequeños no están presentes. Mi hijo mayor tiene ya suficiente madurez para hablar de estos temas pero los más pequeños podrían quedarse con ideas equivocadas y añadir miedos u estrés en sus vidas.

En mi camino por simplificar palabras he eliminado también los elogios por considerarlos una forma más de premiar. Si os apetece, escribí un artículo al respecto hace unos meses: los peligros del refuerzo positivo.

Y bien, para finalizar, os hago un pequeño resumen de mis trucos para lograr una buena relación con mis hijos. Los que me han ayudado a disfrutar más de su crianza:

Favorecer la autonomía: ambientes preparados. Un ambiente preparado puede ser el mejor profesor para nuestros hijos

Presencia con intención o la importancia de prestar atención a nuestros hijos

El ritmo: rutinas vs rituales. Un cambio de actitud que puede hacer nuestros días más llevaderos

Ejemplo: seamos los adultos en los que queremos que nuestros hijos se conviertan

Simplificar: menos es más. Objetos físicos, sobreestimulación, palabras

¿Cuáles son tus trucos? ¿Los compartes aquí debajo en los comentarios?

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53 Comentarios

  1. Vaya entrada Nitdia!!! Espectacular!!! Plas, plas, plas….

    Et vaig a dir que no tinc cap “truc”, sóc molt d’aplicar lògica. Em quedo amb el punt de siguem els adults que volen que ells siguin, crec que és primordial actuar! Un exemple: sóc molt lectora, m’agradaria que els meus fills ho fossin i no ho aconseguia. Amb la gran (11) si, però els petits (6) no adquirien hàbit lector i mira que jo estic cada “moment lliure” amb un llibre a les mans. Fins que no em vaig adonar que els meus fills “copiaven” al papa (molt mal lector) van passar dies… Vaig parlar amb el meu marit. Ara ell ha començat a llegir “en públic”, té el seu llibre al menjador (amb el meu)… una tonteria? No!!!! Els petits llegeixen cada dia després de dinar i abans d’anar a dormir… i no perquè els obligui, ara surt d’ells i veuen la lectura com una activitat familiar, divertida, positiva…

    Gràcies Nitdia!!!

    Responder
    • Sònia és que l’exemple és el millor que els podem oferir. El nostre gran també té 11 anys i també és un gran lector! Ara està llegint una enciclopèdia d’història i quan venen amics i el veuen amb un dels llibres a la ma és quedem amb ulls oberts com a taronjes. La segona, que ara en té 7, comença també ara a gaudir-ne i fa molta il•lusió, eh que si? Una abraçada

      Responder
  2. Interessantíssm l’article. Jo sóc àvia i penso que encara podem aprendre a aplicar-ho als nostres néts !!!

    N’esperem més.

    Petons

    Responder
    • Els àvis tenen per aprendre però encara més per ensenyar

      Responder
  3. Mare meva.. quin post!!! Sóc a la feina i no tinc temps de llegir-me’ls sencer però me’l guardo per després, l’imprimeixo i l’enquaderno per tenir-lo a mà. Moltes gràcies!

    Responder
    • Gràcies a tu Arantxa! Feliç de que t’agradi i t’inspiri

      Responder
  4. Moltes gràcies per tants consells! M’adono que queda molta feina per fer, els patrons apresos dels pares tiren fort i sovint actuo sense posar consciència. Intentarem anar aplicant aquestes guies, segur que ben aviat notarem el resultats. Gràcies!

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    • Cinta, tots portem motxilles ben carregades! Però poc a poc ens podem anar qüestionant i trobant la nostra forma de fer. La que realment sentim que ens fa sentir bé a nosaltres i als nostres fills. Segur que sí que noteu canvis!

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    • Gracias Ana! Me alegro mucho de que te guste

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  5. Madre mía, te acabo de descubrir y leer esta entrada y estoy por imprimirlo y pegarlo en el frigo para que no se me olvide nada. No hay párrafo en el que no digas algo interesante. Muchas gracias. Te seguiré de cerca.

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    • Gracias a ti Mercedes! Me alegro de que te parezca interesante y te haga pensar. Espero que saques muchas ideas que puedan ayudarte. Un saludo

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  6. Madre mía Nitdia, esto es una entrada completa y lo demás son tonterías 😉 Te lo curras mucho siempre! Gracias 😀 (Por cierto, me ha hecho mucha gracia recordar el nombre del profe Joan Girona, yo hice con él cuarto y siempre que lo recuerdo me vienen a la cabeza los dibujitos aquellos que hacíamos en cuadricula y los “escacs” de los jueves tarde XD no sabía que tenía libros también acordes a nuestra manera de ver la crianza, es bueno saberlo :D)

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    • Si! Joan tiene un libro que hace un repaso al colegio público y creo que está muy bien escrito. Gracias por los alagos Un abrazo!

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  7. Acabo de descubrir tu blog y estoy con la boca abierta! me ha encantado esta entrada…. la guardo sin duda! Gracias, súper bien explicado todo y muy muy de acuerdo. Por aquí me quedo!

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    • Gracias a ti Ma Luz! Me alegro de que compartamos forma de ver la crianza

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  8. la unica duda queda..es ama de casa o si trabaja en cual horario? porque lo expeusato es de una mami tiempo completo

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    • Hola Nisy, siento que te quedes con la idea de que lo expuesto es sólo para “amas de casa”.

      En mi bio tienes info sobre mi pero decirte que durante 10 años he sido madre y trabajadora a tiempo completo. Ahora trabajo a tiempo parcial desde casa pues mis hijos no van al colegio. Nos vinimos a vivir a Escocia (desde España) y estamos intentando disfrutar la experiencia al máximo.

      Siento mucho que realmente pienses que sólo las mamás a tiempo completo puedan predicar con el ejemplo, prestar atención plena a sus hijos o modificar los espacios de su hogar para que sus hijos puedan ser más autónomos. Desde mi punto de vista, es algo que podemos intentar hacer todas las madres y padres.

      Un abrazo

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  9. Qué bons consells ens as donat! Jo tinc tres fills i podem fer-ho bé sense cap problema. Només tenim que tenir en compte les indicacions que has compartit amb nosaltres.

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    • M’alegro moltíssim de que et siguin d’ajuda Aprendemos con mamá. Una abraçada!

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  10. Me n’anava a dormir i m’he topat amb el teu post. M’encanta!!! A casa els hem facilitat bastant l’autonomia igual sense ni pensar-ho però amb la roba, els penjadors i sabaters,… Just l’altre dia comentava amb el pare de les criatures que amb el canvi de casa hi hem guanyat un munt a la cuina, no hi ha armaris alts així que plats, gots, etc… els tenen a l’abast! Són capaços de preparar-se l’esmorzar seu i de la seva germana petita sense cap problema, treure el rentaplats, etc… Hi ha coses en les que puc millorar i m’ha anat molt bé el teu post! Et mantinc informada!
    Una abraçada bonica!

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    • Hola Carla! Nosaltres durant molts anys hem anat fent el que ens sortia de dins també i anys després, llegint aquí i allà, formant-me en això i alló, te n’adones que potser té la seva raó i tot
      Com aquí dalt tenim contractes de lloguer super estrictes (i inspeccions cada dos mesos) no hem pogut treballar gaire la decoració però adaptar-los la casa sempre es pot fer… I és un gust quan es fan l’esmorzar sols! El gran ja comença a cuinar, CUINAR i molts dies em dóna un cop de ma i jo

      M’alegro de que l’entrada t’hagi fet pensar.

      Una abraçada molt gran! I prepara’t perquè aquest estiu baixo mes i mig així que segur que vindré a veure’t!

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  11. Muy buen artículo! Te acabo de descubrir y me ha encantado la entrada ^_^ Me quedo por aquí para seguir leyéndote 😀

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    • Me alegro muchísimo de que te haya gustado (y de que te quedes!). Es un placer saber que hay más mamás con las que comparto una misma visión de la crianza. Un abrazo

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  12. Suuuuuuuuuuuuuuuuper interessant ! m’has encantat !!!!
    aplicant una mica la lògica i l’ amor espero fer-ho el millor possible !!!!!

    Tinc dos nens que es porten 20 mesos… (el petit farà la setmana vinent un any) ….a vegades anem tant atrafegats que ni em plantejo la metodología a seguir…. però tot el que expliques em ressona molt bé !
    crec que és el bon camí !!!
    gracies per compartir-ho ! m’ ho imprimeixo per rellegir-m’ho amb el meu company !

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    • Hola Noemí! La nostra segona i el tercer també es duen 19 mesos i al principi es bastanta feinada. Son tots dos tant petitons! No et passa que al gran el fas gran massa ràpid? I llavors t’adones de que és tant petit encara…
      M’alegro de que les meves paraules et ressonin bé i estic segura de que seràs capaç de fer petits canvis en la direcció que escolliu.
      Una abraçada

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  13. Te pasaste! Muy buen texto, gracias!

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    • Muchas gracias Augusta! Muy feliz de que te gusten mis palabras. Es señal de que compartimos un mismo punto de vista y me gusta mucho saber que hay mas gente “como yo”. Un abrazo

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  14. Molt bon post…t’acabo de descobrir i et seguiré…jo també tinc 4 fills…

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    • Gràcies Noelia. Una altra quatrimare! No en som moltes! Una abraçada

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  15. Mare meua , Nitdia… Amb les llanes, els ous de Pasqua i tintes naturals, etc…ja em vas deixar bocabadada…Però este post… ÉS DELICIÓS!!!!!!! Quant a l´anterior ( sombres xinesques) molt reboniquet també. Com que no ens agrada gens que el xiquet estiga amb tele i altes dispositius electrònics, hem d´aguditzar l´ingeni, i teatre de cartó par a titelles i d´ombres ja n´hi havíem fet molts. Eixides a la naturalesa, presència conscient,jocs de fusta, material molt poc preconfigurat, calendaris circulars, tradicions familiars, lectures, activitats de manualitats de qualsevol tipus etc… hem fet i continuem fent un muntó.NO obstant això, LA POR ( que és un fàstic i tot lo devasta i tot lo devora), EIXA POR DE LA QUE JA HEM XERRAT EN ALTRE OCASIONS A EQUIVOCAR-TE, A PASSAR- TE DE PERMISIVA O D´ESTRICTA FA QUE LES RUTINES , A VEGADES SIGUEN UN POQUET PESADES DE MÉS. ADORE EIXE CONCEPTE DE ” RITUAL”…1000 GRÀCIES PER OBRIR-ME ELS ULLS!!!!!!! jjajjjajjjjjjaaaa Intentaré posar- me mans a l´obra, a vore si assolisc desfer- me désta punyetera por i gaudir més. Una abraçada enorme y enhorabona pel teu escrit.

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    • Es que com a mares Mamen sovint som tant exigents i crítiques… Amb nosaltres mateixes! Per mi ha estat important ser menys dura amb mi mateixa i igual que vull acceptar als meus fills tal com son, també puc fer-ho amb mi mateixa. Amb pors i tot. Amb equivocacions. Amb dies bons i dolents. Al final, com amb els rituals, tot és qüestió d’un canvi d’actitud i creu-me que així és molt més fàcil gaudir de la maternitat. Una abraçada

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  16. Hoy necesitaba leer un artículo como este, te lo agradezco!

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    • Y yo te agradezco que te tomes el momento para decírmelo Marina. Un abrazo

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  17. Vaya, acabo de ser padre (una peque de dos semanas) y leo todo que pasa por mis ojos sobre educación, y la verdad es que me los has abierto en bastantes puntos, así que te lo agradezco. Muy buen artículo. Enhorabuena. Y por criar a vuestros hijos tan bien!

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    • Felicidades por la reciente paternidad Aiman! Me alegro mucho de que mi texto te haga pensar 😉 un saludo

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  18. Nitdia, ESPECTACULAR article!!!
    Et felicito!!! Sóc mestra d’Escola Bressol i mare separada i “ajuntada” de 2 fills biològics i 2 del meu company. Actualment tenen 11, 10, 8 i 6 anys.
    Conec les pedagogies a les que fas referència i també m’agraden molt les teories de criança d’en Jesper Juul.
    Has plasmat en el teu article tot el que penso en criança i comparteixo professionalment…i ho has superat!!!
    En el nostre dia a dia ens trobem amb moltes complicacions (afegint que els nostres fills s’han criat en famílies diferents fins fa aproximadament 3 anys) i, tens raó, de vegades també ens podem “permetre el luxe” d’admetre que som persones i podem tenir un mal dia. Això també és la vida i els nostres infants han de veure que res és perfecte, però qué és maco i enriquidor poder compartir errors i buscar-hi solucions.
    M’ha arribat el teu article per casualitat a través d’una molt bona amiga que veu com va prosperant la meva nova família amb tots els seus “ets” i “uts” i, et ben asseguro, que no penso deixar de llegir-te i compartir experiències amb tu!
    Gràcies!!!

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    • Hola Isa! Nosaltres també som una família “reconstituida”. El meu fill gran farà aviat 12 anys i els dos primers vàrem ser només ell i jo. Després va arribar el meu company i pocs anys després els altres tres macarrons (ara 7 y mig, 6 justos i gairebé 3 anys). Segur que el nostres cas és una mica diferent doncs el meu fill gran era molt petit i no recorda quan el meu company no hi era però segur que també compartim molts altres aspectes. A vegades és molt fàcil i a vegades més complicat però moltes vegades és només qüestió d’agafar perpectiva i veure-ho tot amb uns altres ulls.

      M’alegro de tenir-te per aquí i espero que puguem seguir compartint. Una abraçada

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  19. Hola, me ha gustado mucho todo lo que has escrito. Enhorabuena. Yo tengo una duda. Yo tengo solo un hijo de 6 años, cuando era más pequeño, le gustaban mucho los puzzles, juegos de lógica,… Pero ahora en cuanto tiene un momento es jugar al fútbol. Le apasiona, si no está dando patadas, está inventando “estrategias” con el futbolín de Playmobil,… Si no me siento con el para dibujar,…., de el no suele salir y me crea confusión y frustración. Qué hago mal?

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    • Mila, yo no creo que hagas nada mal. A veces nuestros hijos se apasionan con algo y está bien también que pueda seguir sus pasiones. Lo importante es que siga teniendo opciones a su alcance. Aunque ahora esté centrado en el fútbol, puede tener también un balón de baloncesto y puede que un día decida usarlo también 😉 Piensa que cuando inventa estrategias, está haciendo un gran trabajo intelectual. Cuando juega, hace ejercicio en equipo. Al jugar con otros niños, desarrolla sus habilidades sociales, el lenguaje, la resolución de problemas, el trabajo en equipo, la cooperación con sus compañeros… También habrá aprendido las normas del juego, querrá esforzarse por mejorar, probablemente conozca los nombres de algún equipo o de algunos jugadores… Puedes incluso instarle a averiguar más: ¿dónde juegan estos equipos? ¿En qué ciudades? ¿Están muy lejos de casa?

      Aunque a ti te parezca monotemático, tu hijo está aprendiendo muchas cosas gracias al fútbol así que no te sientas mal. Ofrecele opciones, siéntate a pintar, proponle jugar a algo juntos… Pero si prefiere el futbol, acéptalo con ilusión y piensa en todo lo bueno que le aporta. Incluso puedes unirte a el y volverte futbolera por un tiempo, compartiendo así la pasión de tu hijo. Es muy probable que su interés por dicho deporte pase y, aunque no lo haga, verás que con el tiempo desarrolla también otros intereses además del fútbol.

      Muchos ánimos y un saludo

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  20. Hola Nitdia, he descobert avui el teu blog gràcies al blog de sweetmöma i he al·lucinat amb aquesta entrada. Jo només tinc un peque de 5 anys, la veritat que vaig trigar massa a ser mare, mai no trobava el moment i l’embaràs i el part (per cesària i amb complicacions posteriors…) van fer que no tingués gens de ganes de tenir-ne més. Ara que en té 5 vull un germanet o germaneta, però ja en tinc 41 i penso que serà una bogeria. A més la feina no és estable, m’ha costat moltíssim aconseguir reducció de jornada per poder conciliar una mica (el meu horari habitual és de mati i tarda, arribo a casa a les 8:30 :-(. Ara, amb la reducció puc, almenys passar dues tardes amb ell. Només et volia felicitar per aquest post i comentar que jo també et segueixo a partir d’avui. Va molt bé parar-se a pensar de tant en tant, perquè el dia a dia ens menja i passa tant ràpid! M’agradat i sorprès, la veritat, que et prenguis una estona per llegir i contestar tots els comentaris que et fan. Diu molt de tu.
    Imma.

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    • Hola Imma!

      Com costa trobar el moment per ser mare… Mai ens sembla prou bo! Però en realitat, no hi ha moments millors que altres doncs la maternitat comporta tal rebombori que no importa el punt de partida, importa el camí que seguim a diari, que va canviant a mesura que també ho fem nosaltres.

      Jo estic en l’altre extrem, podriem dir que vaig ser mare massa d’hora (20 anys tenia quan va nèixer el primer) però la veritat es que no importa massa. Hi ha dies en que penso en tot el que em vaig perdre, en tot el que desconeixia, etc… Però tenir-los passats els quaranta tampoc garanteix haver “viscut més” o sentirse més segur, veritat? Les pors i els dubtes els tinc als 32 com els podia tenir als 20 i si és cert que l’experiencia ajuda i que cada vegada una se sent millor, no crec que depengui de l’edat sinó, com he escrit, de l’experiència i les reflexions que en traiem. És cert que podríem haver fet les coses de forma diferent. Tu potser et planteges que deu anys abans potser hauries tingut més energia o més paciencia pero saps què? Que potser no… Ara ets on ets i estic segura de que és un bon lloc i de segur que cada dia proves de fer-lo una mica millor

      A mi no em sembla una bojeria tenir un segon fill als 41. Si en tens ganes i sents que et pots organitzar personalment no hi veig inconvenient. Com dius, avui dia comencem vegada més tard i hi ha moltíssimes mares que comencen passats els quaranta. Jo mateixa no descarto tenir-ne algun més i sempre penso que fins els quaranta i pocs tinc temps

      M’alegro de que t’hagi agradat el meu text i espero tornar a llegir-te per aquí.

      Una abraçada

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      • Ets un encant. Gràcies. I tant que ens veurem i et matindré informada. Disfruta les vacances

  21. Me encanta tu artículo!! en mi caso también soy madre de dos tesoros (uno de 14 meses y otro de dos semanas) e intento llevar a cabo un proyecto laboral con el que espero obtener más adelante los ingresos suficientes como para no depender de nada ni nadie.
    El caso es que en muchas ocasiones no doy a basto ya siquiera con los bebés, como para ponerme a trabajar (y eso que es un trabajo que puedo desempeñar desde casa)
    Me encantaría saber si has escrito o si piensas escribir un artículo a cerca de cómo te has organizado tú para sostener económicamente una familia tan amplia como la tuya. Qué consejos podrías dar para familias monoparentales que tienen que soportar el trabajo de la crianza y a la vez conseguir ingresos económicos con los que sostener y cubrir las necesidades que tienen.
    Un saludo para ti y todas esas mujeres campeonas!

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    • Hola Natalia,
      Primero felicitarte por la reciente maternidad, ¡dos semanitas! ¡Y otro bebé de 14 meses! Se por experiencia que tener dos bebés no es cosa fácil, hay momentos que faltan las manos. Mi segunda y el tercero se llevan 19 meses y al principio puede costar encontrarle el truquillo pero el tiempo pasa (demasiado rápido) y en un par de años (que ahora parecen una eternidad) los dos empezarán a jugar juntos y estarás super feliz de que se lleven poquito y puedan compartir mucho.

      En mi caso, los primeros años con mi hijo mayor estuvimos solos. Mi compañero es padre de los otros tres y llegó a nuestra vida cuando el mayor tenía unos dos años y medio. Los primeros años fueron algo complicados desde el punto de vista económico… Una hace lo que puede para salir adelante. Los más fácil para mi es vivir con menos. A veces estamos muy acostumbrados a comprar esto y lo otro cuando en realidad no necesitamos. Aún ahora a veces me reto a mi misma y me propongo no comprar nada en un mes, solo comida (y comida realmente necesaria, sin caprichitos). No es fácil… En mi caso pasaba unas 4,5 – 5h diarias fuera de casa (empecé cuando el mayor tenía 1 año) y el primer año me ayudó mi madre, que se quedaba con él. ¿Tienes alguien que pueda echarte una mano?

      Trabajar desde casa, aunque pueda parecer más fácil, a veces es aún más complicado. A veces es difícil concentrarte en el trabajo cuando tienes que atender a tus hijos a la vez. Las siestas se hacen cortas y cuando te duerme uno no lo hace el otro… Siento decirte que no hay trucos, solo podemos tener mucha paciencia e intentar quedarnos con las cosas bonitas. Tratar de evitar la frustración, el sentimiento de que no se puede con todo… A veces solo evitando este malestar, tratando activamente de tener una actitud positiva, ya logramos un cambio. Todo fluye mejor si estamos de buen humor

      Mi gran truco para una familia (monopatental, numerosa o cualquier otro adjetivo) no es más que la actitud. Podría decirte que lo ideal es que pudieras tener al menos un par de horas diarias para trabajar sin los niños pero puede que no tengas nadie que pueda echarte una mano… Podría decirte que es importante que te cuides también a ti misma, que aprendas a simplificar y vivir con menos, que encuentres otra familia monopatental y podáis ayudaros mutuamente… Pero nada de esto te servirá si te sientes triste, superada, desbordada o sola. No estas sola, no estamos solas. Somos muchas mamás, monoparentales o no, que podemos hacernos compañía durante esta época convulsa que puede ser la maternidad. Podemos tener días malos y está genial poder compartirlos. Podemos tener miedo y también es normal. Lo importante es aceptar lo que sentimos y darnos cuenta de que está en nuestras manos sentirnos mejor. En casa, cuando me siento bien, todo fluye y parece que los días tengan 50h pues acabamos haciendo muchísimas cosas. Cuando “me cruzo” y me dejo llevar por el sentimiento de que no llego a todo.. ¡Ese día no llego a nada! Pero tampoco me castigo. Todos podemos tener malos días. Me acepto y me digo a mi misma que tendré una nueva oportunidad mañana… Y trato de aprovecharla

      ¿Para una familia extensa? Hasta el nacimiento del tercero, trabajábamos ambos e incluso durante alguna temporada (un par de años) mi compañero trabajó a 180km de casa por lo que pasaba muchas horas fuera de casa. Entonces vivíamos en España y contábamos con ayuda extra en forma de abuelos pero siempre hemos intentado organizarnos para que al menos los dos primeros años de vida nuestros hijos pudieran estar siempre en casa. Aunque eso implicara ver poco a la pareja o renunciar a un sueldo durante meses… Siendo dos es más fácil organizarse, no me veo sola con 4 hijos porqué no sabría como sostenerme económicamente dedicándoles suficiente atención al mismo tiempo. Si no tuviera que pagar un techo, podría ser viable pero la realidad es la que es. Las ayudas para la conciliación familiar son prácticamente inexistentes, la vivienda es cara… ¡Incluso los comedores escolares suman un gran pico si tienes 4 hijos! Así que nuestro proyecto familiar, de la forma en que lo tenemos organizado, es viable porqué somos dos adultos haciendo malabares juntos. Si estuviera sola, tendríamos que organizarnos de forma diferente. A lo mejor encontraría la forma de seguir con el homeschooling pero a lo mejor no.

      Cuando nació la cuarta fue cuando decidimos que sería más sensato que uno de los dos no trabajara. Renunciar a un sueldo es renunciar a dinero pero es también un gran ahorro en otros sentidos Para poder mantener una familia de 6 con un sueldo, tuvimos que venirnos a Escocia… Nosotros habíamos comprado nuestra casa en Catalunya 3 años antes, con la intención de que nuestros hijos crecieran ahí. Nos sentíamos a gusto, teníamos a nuestra familia y a nuestra gente pero lo que quiero venir a decir es que a veces se tienen que tomar decisiones algo difíciles (lo que podríamos llamar renuncias pero que a mi me gusta ver como elecciones). Nosotros cambiamos de país y ahora vivimos con un único sueldo. Vivimos bien pero no podemos hacer todo lo que nos gustaría (por ejemplo, hace un año que tratamos de cambiar de población pero no encontramos un alquiler que nos podamos permitir). El tema es no ver estos aspectos como algo negativo (las clásicas renuncias) sino como una oportunidad más de ser creativos. Todo tiene su lado bueno, aunque a veces cueste más de descubrir.

      Te mando muchos ánimos para estos primeros meses con dos bebés y deseo que encuentres tu fórmula para organizarte. La que te permita sentirte a gusto y disfrutar de tu día a día.

      Un abrazo

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  22. Moltes gracies,
    Avui t’he trobat i m’ha encantat!!!
    Porto tot el dia desitjant tenir un rato per llegir-te.
    Soc mare d tres nens petits , la mes gran te sis, 4 i 18 mesos…
    He deixat d treballar des de q vaig tenir el segon.
    La meva pregunta es com t’ho fas per donar-los un temps individual? Jo Tb visc fora i el meu home treballa força
    Moltes gracies per compartir

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  23. Sensacional. Em quedo amb els rituals. Les transicions de menjar a dormir les porto amb dificultats des del primer dia gairebé. Tinc 3 nenes (4 anys, 2 i mig i 8 mesos) i la primera ja va a l’escola. Amb tanta canalla a casa i encara no supero que les meves expectatives no són rellevants en el dia a dia, no tenen sentit… m’agrada la vostra visió. A veure si la teoria la puc aplicar a la pràctica

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    • M’alegro de que et serveixi per replantejar-te algunes idees. Sovint és més fàcil del que pensàvem, es tracta de poder deixar de banda algunes de les nostres idees “equivocades”. Crec que les transicions ens costen a tots però sempre van millor quan aconseguim crear un clima de “pau” 😉

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  24. Pero que hermoso post Nitdia, me encanta! Te conocí por Bei y pues todo lo que dices es tan verdad! Yo trabajo tiempo completo pero las horas que paso con mi peque trato de estar presente para él y ayudarle y respetarle siempre! En definitiva mucho que mejorar, gracias por compartirnos tu vida 🙂

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    • Kari, gracias a ti por dedicarme un tiempo y escribirme. Me alegro mucho de que mis textos puedan servirte de inspiración. A mí también me ayuda muchísima gente de alguna forma u otra (Bei sin ir más lejos!) así que me gusta pensar que de alguna forma u otra cierro el círculo cuando puedo ser útil para otros 😉

      Se lo que es trabajar a tiempo completo. A veces se nos come la “culpa” pero como dices, vale más la pena estar presentes las horas que de puedan y de verdad que siento que media hora de presencia vale mucho, mucho más que un día entero “a medias”!

      Un abrazo

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  25. Hola Nit, soy Elizabeth también te sigo por face. Hace tiempo leì esta publicaciòn que me pareciò excelente los tips y pautas, pero no hice ningún comentario. Esta vez quiero manifestar mi agradecimiento por compartirnos tus vivencias realmante es muy ùtil. Un abrazo.

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  26. Qué placer leer entradas como esta. Siempre te tengo como manual de consulta en mis ratos libres y es una gozada leer tus reflexiones autodidactas tan acertadas, todo un modelo a seguir. Soy mamá y profesional de la psicopedagogía. Gracias

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    • A ti M paz! Me alegra mucho que mis escritos te lleguen. Cuando tuve a mi primer hijo empecé a andar un nuevo camino pero como tu dices, soy prácticamente autodidáctica (exceptuando algunos cursos no oficiales) y precisamente por ello me ha costado mucho encontrar el valor de escribir y compartir mis puntos de vista abiertamente. Mis titulaciones oficiales son en “otros campos” pero al final decidí que el valor de mis palabras no lo marcan mis títulos 😉 Aunque finalmente si que me he formado como guía de Forest Schools (bosque escuela) aquí en Escocia y la formación me ha parecido preciosa Tengo pendiente escribir el lugar que la naturaleza y el medio ambiente ocupan en nuestra crianza

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