Niu de Ciència — Museu Blau

Niu de Ciència — Museu Blau

Aprovechando que el viernes teníamos que hacer burocracia en Barcelona, pasamos ya el fin de semana en casa de los abuelos. El sábado fuimos a visitar el Museu Blau y nos entusiasmó el Niu de Ciència, un espacio para la experimentación enfocado a los más peques (0-6 años). L.(2) se enamoró de una pequeña lupa y no la soltó para nada.
El espacio viene a ser un rincón de naturaleza equipado con lupas, lupas binoculares, biblioteca, y todos los elementos naturales que uno pueda imaginar. Mireia, la chica que estaba al cargo del espacio durante nuestra visita, fue de lo más amable, proporcionándonos materiales del interés de nuestros peques. La verdad es que la actividad nos pareció hasta corta porque los niños estuvieron de lo más curiosos, investigando sin parar.
El museo es muy completo, empieza con la creación de la tierra y uno recorre toda la evolución hasta llegar a los animales actuales, las plantas, los hongos, los minerales… pasando también por la célula, los microorganismos. Eso si, los animales están representados por animales disecados (aviso para aquellos a quien no les guste la idea).
Después, aprovechando que estábamos al lado de la playa (el Museo está en el Forum, junto a un parque muy chulo) nos acercamos a remojarnos los pies. Soplaba algo de viento así que ya veis, con la capucha atada hasta arriba y los pies a remojo!
Yo viví mi infancia en Barcelona y tengo muy buen recuerdo de las excursiones a la playa «fuera de temporada»; pisar la arena, buscar tesoros… un buen plan para un día soleado.
Barcelona

Barcelona

Hace ya un año que nos fuimos de Barcelona y aunque estamos muy contentos del cambio, nos gusta volver de vez en cuando. Aprovechando que estamos de vacaciones bajamos unos días a visitar a mi madre y por el camino mi hijo E. (6) me preguntaba porque Barcelona era tan grande. Así, empezamos a recorrer un poco la historia de Barcelona y decidimos hacer una ruta por la Barcino romana.
Primero imprimimos un mapa (a E. le chiflan) y buscamos algo de información y luego nos fuimos de ruta. Le impactó mucho la necrópolis de la Plaça Vila de Madrid (¡en ella contamos 5 tipos de entierros diferentes!). También descubrimos los acueductos, los restos de muralla, las torres de defensa…
Y la visita dio para mucho más porque durante el recorrido hicimos muchos más descubrimientos… E. fue fotografiando todo lo que le llamaba la atención y, cómo no, las gárgolas fueron uno de sus focos de  atención.
Cerca de la plaça de Sant Felip Neri (dónde contemplamos todas sus cicatrices) encontramos una pequeña tienda de jabones artesanales que nos llamó mucho la atención. Estuvimos oliéndolos todos y finalmente H. (2) decidió que su favorito era el de coco y E. (6) escogió el de oliva. Quedamos en que intentaríamos hacer nuestros propios jabones en casa así que ya sabéis cual va a ser nuestra próxima aventura…

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